Angel Olsen está canalizando el dolor por la pérdida de sus dos hijos a causa de la adicción para crear un legado perdurable, haciendo que la recuperación sea más accesible para quienes luchan contra esta enfermedad. Sus hijos, Derrick y Darren, padecieron problemas de adicción y fallecieron trágicamente a la edad de 23 años. Olsen ha fundado una organización sin fines de lucro llamada Forever 23 con el objetivo de recaudar fondos para ayudar a las personas a acceder a programas de rehabilitación, independientemente de si cuentan o no con cobertura de seguro médico. Su esperanza es brindar acceso oportuno al tratamiento para salvar vidas y dotar de un propósito al fallecimiento de sus hijos. La meta de Forever 23 es reunir los fondos suficientes para costear un programa de rehabilitación de 30 días para dos personas, cuyo costo puede rondar los 20.000 dólares por individuo.

